Graduación de la primera promoción de Ingeniería Multimedia

Este es el discurso que impartí en el acto de graduación de los alumnos de la EPS en el curso 2014/15 para dar la bienvenida a los primeros egresados de Ingeniería Multimedia

Las tres tónicas de la Ingeniería Multimedia

Hace cinco años nos propusimos crear una nueva titulación que discurriera por los nuevos derroteros que la informática y las telecomunicaciones estaban tomando. Entonces, no tuvimos dudas acerca de que debíamos diseñar esos estudios en la zona intermedia entre disciplinas, ese área híbrida, donde surgen las oportunidades y es posible desarrollar la creatividad inventando las profesiones del futuro que la nueva sociedad de la información exige.

Le dimos el nombre de “Ingeniería Multimedia”.

Ingeniería, porque no queríamos renunciar a los elementos que caracterizan a las escuelas politécnicas, donde los alumnos aprenden a construir cosas, ya sean tangibles o intangibles, pero productos al fin y al cabo sobre los que basar una industria o una sociedad moderna, transformando el conocimiento en algo práctico. Para hacerlo, esta escuela politécnica enseña a seguir los métodos y procedimientos que la ingeniería proporciona, pues no sólo hay que construir cosas, hay que hacerlas de manera eficaz y eficiente, aplicando el conocimiento científico para ello.

Pero es Ingeniería Multimedia, porque esta ingeniería está orientada hacia el diseño y construcción de un tipo de producto que es hijo de nuestros tiempos, la creación, gestión y almacenamiento de información enriquecida, con el fin de sacar lo máximo de ella o simplemente -y no menos importante- disfrutar de ella en lo que llamamos ahora “el ocio digital”. Sistemas y servicios Web, Aplicaciones móviles, Gestores de contenidos, Videojuegos, Realidad Virtual, Animación por ordenador….estos son algunos de los temas de las asignaturas que se propusieron.

Parecía un sueño.

Pero la novedad del enfoque podía jugar en contra del proyecto. Cuando un alumno decidía estudiar “ingeniería multimedia” y se lo comunicaba a sus padres, probablemente escuchaba la primera vocal tónica que acompañó a esta titulación:

Ingeniería multimedia…. ¿eh?

Ese “¿Eh? “ resume en un sonido el valor de la apuesta que los alumnos que iniciaron los estudios hace cuatro años hicieron. Han tenido que escucharlo muchas veces. Pocos han sido los padres que les decían “hijo (o hija), lo que tienes que hacer es estudiar ingeniería multimedia….” No. No fue así. Fueron los propios alumnos los que tuvieron que convencer a sus padres de que esa afición por las maquinitas, los videojuegos… el pasarse horas delante de una pantalla conjurando las más extrañas operaciones con extraños lenguajes y símbolos, podía convertirse en una profesión mediante la obtención de un título Universitario. Quién iba a decirles a esos padres que aquello que empezó esa vez que los llamaron para enseñarles cómo había una pequeña bolita en la pantalla que rebotaba contra las paredes de manera infinita estaba anunciando la llegada de in ingeniero a casa. Y los padres, audaces ellos también, creyeron en sus hijos, creyeron en nosotros y aceptaron “ingeniero multimedia” como profesión de futuro…

La realidad a nuestro alrededor ha proporcionado argumentos. Muchas familias han seguido apostando por estos estudios. Seguimos teniendo el doble de demanda para estudiar esta carrera que oferta podíamos ofrecer. No hizo falta hacer más publicidad: existía esa demanda entre los jóvenes preuniversitarios y con ellos construimos la titulación.

Cada año, durante los cuatro siguientes, más de 100 alumnos deciden seguir este mismo camino. Y hoy, con inmensa alegría, tenemos el honor y el placer de recibir a los primeros egresados y darles la bienvenida al mundo de la ingeniería.

Y gracias a ellos, a su actitud emprendedora, a que de manera masiva, han hecho uso de la oportunidad de hacer prácticas en empresa, estamos comenzando a escuchar la segunda vocal tónica..

¿dices que has estudiado Ingeniería Multimedia? Ah!

Nuestros alumnos han dejado su impronta en algunas empresas por las que han pasado. Ya hemos escuchado de estas mismas empresas que el Ingeniero Multimedia es lo que andaban buscando. Les caracteriza el conocimiento integral de ciertos problemas de gestión de la información o la habilidad de entender problemas nuevos derivados del mundo del entretenimiento digital. Ese “¡Ah!” implica reconocimiento. Nuestros alumnos están recién graduados y ya son reconocidos y valorados específicamente. Este es el mejor signo de que la planificación original está funcionando.

¿Mejorable?, por supuesto. Los próximos años van a ser determinantes para convertir esta “¡Ah!” en la última vocal tónica que les quiero presentar: Ocurrirá cuando a esta primera promoción le sucedan otras y nuestros alumnos -perdón, nunca han sido nuestros, sino más bien al revés- demuestren que la apuesta que hicieron hace unos años, ellos y sus familias, por estudiar una nueva carrera ha sido una apuesta ganadora. Estos chicos y chicas son admirables. No parece ciencia ficción ni una utopía el que pronto escuchemos:

“¿Eres ingeniero multimedia? ¡Oh!”

Estimados alumnos, ya colegas y amigos: Estimados padres, estimados colegas académicos: gracias por hacer posible este sueño colectivo.

Nota: Inspirado por Fernando García Páez, que aunque él no lo sepa, va dejando huella.